~*... Cosas...*~

lunes, febrero 13, 2006

Rara

Tengo ganas de mojar los pies en el agua, de sentir el viento en mi cara sin hablar, sin nadie que me susurre al oido cosas lindas. No quiero que me alaguen, no quiero que me critiquen... No quiero tomar decisiones, no quiero que me carguen siempre en la espalda la felicidad de algunas personas, no tengo mariposas en la panza. Ahora no.
Ganas de bañarme por horas y sentir como el agua recorre centimetro a centimetro cada unidad de la superficie de mi piel, oler el perfume del shampoo y sentir la suavidad y pezades de mi pelo cuando me lo cepillo.
Quiero salir y comprarme cosas, mirarlas, apreciarlas y sonreirme.
Me invade una necesidad de soledad mometanea impostergable; soledad de problemas, soledad de entramados mentales, soledad de culpas, soledad de reproches, soledad de gete que no me entiende.

4 Comentarios:

  • Lo que me pasa ami es que quiero alejarme de algunas personas y de los problemas por un buen rato. Lo que quiero es un descanso de mi cerebro. Sonará vanidoso, pero no necesito reflexionar sobre mis actos porque estoy contenta con lo que he decidido y el rumbo que lleva mi vida. Reflexionar sobre la manera en que vivo, eso si,... me gusta de vez en cuando sentarme y tener un panorama general, hacer un chequeo pero de todas formas me siento bien, no esta en tela de juicio.

    Por Blogger Meli..., A la/s 14 febrero, 2006 08:54  

  • "Estar felizmente solo". Es una frase que me supo transmitir mi padre, que la escuchó de un sacerdote llamado Anthony De Mello. La dijo desarrollando una idea en la que plantea que no siempre la soledad implica sufrimiento. De acuerdo a cómo uno la tome, la soledad puede significar sufrimiento o puede, justamente como decís vos, ser un estado de libertad de la persona como individuo, en el que te encontrás posibilitado de ser y de hacer a tu manera. Las necesidades cambian, por lo que no es raro que ahora estés bien estando sola. De todos modos es seguro que más adelante volverás a buscar compañía, y más adelante volverás a querer tu tiempo de soledad, y así...
    Lo interesante es pensar en la otra cara de la moneda: estar acompañado no siempre significa estar feliz. El estar acompañado ofrece un montón de bondades para la vida de las personas, pero también puede asfixiarnos, amputarnos en nuestras posibilidades.
    Pero aún puedo ir más lejos: creo que se puede estar acompañado y no sentirse asfixiado. ¿Cómo? Sabiendo poner límites a las demás personas, evitando que invadan ciertos aspectos de nuestra persona que no deben ser avasallados.
    Me copé...

    Por Anonymous Anónimo, A la/s 14 febrero, 2006 11:57  

  • si!!! Eso es lo que me pasa, tal cual,y tambien eso es lo que pienso.

    Por Blogger Meli..., A la/s 14 febrero, 2006 12:00  

  • y los monjes?
    Creo que eso que leiste se refiere a las masas, pero hay particularidades... mas alla de lo mio (porque amino me interesa la soledd eterna)

    Por Blogger Meli..., A la/s 15 febrero, 2006 13:21  

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